MARTIN BUBER
(1878-1965)
Filósofo de la religión y de la cultura, exponente de un existencialismo y espiritualismo en sentido amplio, intérprete y renovador del pensamiento y tradiciones judías del hasidismo;
El pensamiento filosófico de Buber., influido por existencialistas cristianos como Soren Kierkegaard, y por la mística hásidim, ha contribuido especialmente al desarrollo de la filosofía del diálogo («alta gramática»).
Central en su pensamiento es el carácter relacional del yo, que Buber radicaliza: el yo es pasividad, algo dado, consciente de ser en el ser, pero de no ser por sí, y así se desvela su indeclinable relación con el Ser absoluto, que configura al yo como yo en oposición (de relación) a un Tú originario (Dios). El origen de esa relación se descubre en la presencia de mí a mí mismo; captándome a mí mismo, capto todo lo que me configura, que no proviene de mí, y por consiguiente toda la esfera del yo es tal porque el Tú absoluto la ha constituido como tal.
Buber hace un interesante análisis fenomenológico de la diferencia de las relaciones yo-tú (sujeto-sujeto) con las relaciones yo-ello (sujeto-objeto), de modo que cada tú singular resulta un canal de observación del Tú eterno, que nunca es un ello del que podamos hablar o al que podamos usar como un objeto (y éste es el ideal al que debe tender toda relación yo-tú, en la que ambos conserven su autenticidad). Resulta, así, el pensamiento de Buber como un esfuerzo filosófico para acercarse a la metafísica a partir de una antropología, semejante en muchas ideas a la que expuso después G. Marcel.
Buber aplicó sus análisis antropológicos al campo de la educación, a la sociología, partidario de un «socialismo» personalista («socialismo utópico»), en contraste con el socialismo impersonal y centralista de Marx, y, ya en sus últimos años, a la psicoterapia.
Dentro del sionismo era partidario de un entendimiento árabe-judío y de la creación de un Estado binacional en Palestina. |